
CARA DE MALO
10 mayo 2010Me gusta quedar con mi amigo Javier Lahoz. Es una de esas personas que hablan compulsivamente porque tienen mucho que decir. Camina decidido, con un aire a Christopher Marlowe, y aparece siempre cinco minutos después de que yo llegue a la cafetería acordada.
A su pasión por la literatura se unen sus profundos, eruditos, conocimientos sobre cine. Su casa parece no tener paredes, películas y libros rodean buena parte de las habitaciones del inmueble y es genial ver la pasión con la que te puede hablar de cualquier título.
Javier es un tipo diferente, de esos que se cuelan en tu vida sin saber muy bien cómo y que puedes contar con ellos para lo que sea. Además, las tres novelas que tiene publicadas son realmente buenas; pero ya se sabe, o escribes “best-sellers” o, siendo fiel a ti mismo, llegas cinco minutos tarde al lugar acordado.
Por cierto, Hola a todo el mundo: